En un ecosistema publicitario cada vez más saturado, EXTE se posiciona como un actor disruptivo que fusiona inteligencia artificial, creatividad e innovación en formatos para redefinir la forma en que las marcas se conectan con las audiencias. Hablamos con Virginia Bernal, referente de la compañía, sobre cómo la tecnología predictiva, los formatos interactivos y la televisión conectada están moldeando el presente y futuro del marketing digital. Transparencia, impacto real y sostenibilidad ya no son opcionales, sino el nuevo estándar que EXTE propone.
¿Qué hace diferente a EXTE de otras plataformas?
Lo que realmente nos diferencia en EXTE es cómo combinamos tecnología, creatividad y talento humano. Nuestra plataforma está basada en inteligencia artificial, y utilizamos datos contextuales y modelos predictivos para entender qué tipo de contenidos funcionan mejor, cuándo y con quién, sin invadir la privacidad del usuario. Además, desarrollamos formatos muy innovadores, en CTV, video online interactivo y en display, que garantizan impacto real y medible. Uno de nuestros últimos lanzamientos es GVOS (Guaranteed Video On Screen), donde el anunciante sólo paga por la visualización completa del anuncio. Transparencia, eficiencia y creatividad, todo en uno.
¿Cómo se integra la IA en EXTE?
La IA es el corazón de nuestra tecnología. Desde identificar contextos relevantes y analizar el tono de los contenidos hasta predecir qué creatividades van a generar más atención o conversión. Nuestro motor de segmentación está entrenado con datos agregados y paneles estadísticos, así que podemos crear perfiles probabilísticos sin rastrear al usuario. También optimizamos las campañas en tiempo real en función de cómo está funcionando cada pieza publicitaria, lo que nos permite ajustar el mensaje según el entorno, el momento del día o incluso el tipo de dispositivo. La IA nos permite ser ágiles, precisos y responsables.
¿Qué formatos consideras que marcarán la tendencia en 2025?
Estamos viendo que el video, en todas sus variantes, sigue siendo el rey, pero hay algunas tendencias claras para 2025. Por un lado, la televisión conectada (CTV) va a seguir creciendo mucho, no solo por la inversión que atrae, sino porque permite una experiencia premium con personalización y buenas métricas de atención. También estamos apostando por formatos más inmersivos e interactivos, como los videos shoppables, y más experiencias gamificadas, donde el usuario no solo ve, sino que vive el contenido. Además, el foco en sostenibilidad y eficiencia está marcando el camino hacia modelos como el nuestro, donde se paga solo por visualización completa. No se trata solo de estar presente, sino de generar impacto real.
¿Qué desafíos más urgentes tiene EXTE por delante?
Uno de nuestros grandes desafíos es seguir desarrollando una IA precisa y ética, pero sin perder de vista que la creatividad es el verdadero corazón de toda campaña. La tecnología está para potenciar ideas, no para reemplazarlas. También trabajamos en integrar datos de distintos canales sin depender de identificadores personales, y eso nos exige ser cada vez más ingeniosos para segmentar y medir impacto. A eso se suma el compromiso con la sostenibilidad y la adaptación constante a un entorno regulatorio que cambia todo el tiempo.
¿Cuál consideras que será el papel de la TV Conectada en los próximos años?
Va a ser protagonista, sin duda. La CTV es una de las grandes apuestas de los próximos años. Combina lo mejor del mundo televisivo —impacto, calidad, experiencia— con lo mejor del digital —personalización, medición, flexibilidad—. Lo interesante es que ya no se trata solo de emitir anuncios, sino de crear experiencias interactivas, incluso shoppables, dentro del entorno de televisión. En EXTE estamos desarrollando formatos que aprovechan al máximo estas posibilidades, incluyendo creatividades que rompen la cuarta pared con el espectador. Y lo más importante: podemos medir la atención real, no solo si se sirvió un anuncio, sino si fue visto, recordado y tuvo efecto.

La visión de EXTE, liderada por perfiles como el de Virginia Bernal, demuestra que el futuro de la publicidad no solo será más tecnológico, sino también más humano, ético y relevante. En un entorno en el que la atención es uno de los recursos más escasos, la combinación entre datos inteligentes, creatividad efectiva y formatos innovadores marca el camino hacia una comunicación más significativa y sostenible. EXTE no busca solo estar presente en pantalla: busca transformar cada impacto en una experiencia real.